8 de marzo de 2010

Grito en silencio

Luego de la tormenta, viene la calma. Eso dicen. Una vez llega, se empiezan a ver reacciones inusuales: un hombre le da un saco a un desprotegido, una mujer comparte comida con los que pasan a su lado, un grupo de personas ayuda a levantar a un hombre herido. Estas son las cosas que suelen suceder luego de una tragedia. La gente empieza a dar pequenas muestras de bondad y solidaridad. Ayudan con los que pueden, aun a sabiendas de que no es, ni sera suficiente.

No es suficiente, y se escuchan a lo lejos las sirenas. No se puede dormir, no se puede dejar de pensar en lo que ha pasado. Se tiene la mente en todas partes, quizas porque estas semanas no han sido como todas. Hay que concentrarse en recoger lo que queda, salvar amistades valiosas, descubrir historias interesantes, asumir retos inesperados, y encontrar verdades que estabamos buscando desde hace tiempo, solo para desear no haberla hallado...

A una mujer - Bertalicia Peralta

Eres más fuerte que una máquina, hasta ahora has hecho el trabajo tuyo y el de otros.

Eres más inteligente que el tiempo, has ganado más batallas que los que las han provocado.

Eres más suave que el rocío, más ligera que el viento, y todavía preguntas ¿qué hacer? Pon tu corazón donde lo cubra la ternura, anida tus manos junto al fuego sin temor, no desanimes no cedas no des un paso atrás, no tires por la borda lo ganado... el futuro sólo guarda para tí, despejada la senda nueva vida.

Libro de las Fabulas, 1973. Panama