6 de agosto de 2009
4 de agosto de 2009
Egoísmo sin consecuencias
Hay dos cosas que he aprendido en las últimas semanas. La primera es que no importa cuántas veces vayas a la Migración a meter papeles, siempre… SIEMPRE te van a pedir documentos adicionales que son necesarios (a su discreción), pero que no se encuentran listados en la Ley, y no te atrevas a decir algo, tienes que ir 4, 5 o 6 veces… las que sean necesarias hasta que ya no quede más nada que te puedan pedir. En ese momento agradece su ineficiencia e ineptitud con una sonrisa de oreja a oreja, para volver al día siguiente y llevar los documentos que te han pedido. Y así sucesivamente hasta el infinito.La segunda es que las mujeres son (somos) impresionantes y los hombres son súper pacientes. Sufrimos una tendencia súper fuerte a exagerar cosas sencillas, un día queremos todo, y dos días después no queremos nada. Todas lo hacemos, todas somos Mujeres Maitena en un 100%.
Desde hoy, olviden mis escritos anteriores donde me vanagloriaba de ser una mujer diferente, solo por el hecho de haber sido criada en medio de mis amigos de la barreada jugando beisbol y montando patineta. Ahora bien, aún sigo pensando que los hombres son mejores amigos que las mujeres.
No. No soy diferente, les mentí. Publicidad engañosa. Me descubrí como mujer en su 100%, y si creyera algo en la Iglesia Católica estaría arrodillada dándome los característicos 3 golpes en el pecho como una muestra de mi más sincero arrepentimiento.
Estuve mucho tiempo sola y lo disfrute. La soledad se me amoldó muy bien, en una mezcla de protector emocional contra sentimientos, frustraciones, asuntos no resueltos, y todo este proceso fue bien apreciado. Mis idas al cine a tanda de las 7 pm, mis paseos a caminar, mis salidas con mis amigas, las horas de yo con yo, mis espacios únicos, llegar a casa y quedarme dormida, sin nadie que me hablara por un buen par de horas.
Esto ha cambiado un poco. Ahora tengo con quien compartir estas cosas, e igual se me ha acomodado muy bien la situación; sin embargo, los espacios en una pareja son necesarios.
Es importante definir que tener espacio no significa descartar al otro, y tener pareja no significa renunciar a tu individualidad. El punto aquí es balancear estas 2 cosas. Es buscar el punto exacto.
Algunas personas se aguantan de por vida el no tener un tiempo para ellos mismos. Esos que no encuentran (o simplemente no buscan) este sano balance, y se resignan a ello como un cumplimiento o deber con la pareja, pueden vivir así 2 o 3 años, pero al final de cuentas es prolongar una situación inevitable. Pasado los primeros años de emoción, querrán recuperar ese tiempo y la mayoría de las veces esta recuperación incluye como costo tácito, la relación en sí.
Es por esto que hay que poner los puntos claros desde el inicio. El conversarlo o no, depende del temperamento y personalidad de las parejas. Algunos por su naturaleza se resignan, y otros lo conversan antes de tomar una decisión significativa. Todo se resumen en la palabra: alianza. Es justamente mediante las palabras y planteamientos de frente (y a tiempo), la forma de evitar discusiones, enfrentamientos y más adelante, irreconciliables.
Hay quienes me dirán que esto no es así (y posiblemente aparenten ser Madres Teresas, pero en el fondo estoy casi segura que piensan lo mismo que yo), pero el ser humano es egoísta por naturaleza. Queremos lo mejor de los 2 mundos, y en el balance se encuentra la felicidad. Un poco te extraño, y un poco descanso.
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Lo que fluye de mi mente
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