23 de enero de 2009

Para las respuestas rápidas

Una de las características que nos diferencia uno de los otros es la forma de hacer frente al sufrimiento. Hay a quienes nunca se les ve llorar… por el contrario, siempre están reídos. Nunca están desconsolados, con rabia o rastro de pesar.
La risa es contagiosa, y cuando dos personas ríen al unísono incluso llegan a parecerse. Pero ojo, que hay de diferentes tipos. Las genuinas (de esas cuyos problemas están a punto de terminar), las utilizadas como método de defensa, y las peligrosas.
Estas últimas son de desconfiar, porque no hay nada más engañoso que una sonrisa, y los que se esconden detrás de ella bien lo saben. Las utilizan aquellos que muestran los dientes como advertencia a los enemigos, una cara feliz para esconder las lágrimas, o hacen muecas para esconder el temor.
En lo personal, usar la sonrisa como un método de defensa es una de las mejores cosas que se pueden hacer. Es tener a disposición una respuesta rápida para todo, y hoy la he aplicado más que nunca.