nos castigan la inteligencia
y nos desalientan la energía creadora.
Eduardo Galeano
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Estamos casi a final de año. El 2008 en particular me ha pasado con una rapidez tan brutal, que no se de adonde aferrarme… y con esto dando vueltas en la cabeza he llegado a una conclusión: El trabajo no dignifica, cansa.
Y digo esto porque mi año ha sido devorado básicamente por el trabajo. El, es el único culpable de que mis horas y mis días hayan desaparecido. Me echa de aquí cuando ya han cerrado las tiendas, cuando mis amigas están en sus casas, y mis perras muertas de hambre por comida.
Hay que acabar con esa idea obligatoria de rentar en la vida, de la competencia, del que ver que tienes y compararlo con lo que tengo yo, para sentirme bien o mal. Hoy no quiero fincas, mansiones, viajes, cruceros, y sirvientas que me laven las ventanas. Quiero salir temprano de aquí, leer un libro, ir al cine a las 5 de la tarde. Quiero salir con mis amigos, cargar al sabrosintin, y poner en marcha mis planes personales. Quiero volver a las tardes en Bon Profit. Quiero amanecer contigo. Quiero muchas cosas.
Pero ojo, que cuando me refiero a no trabajar, no hablo sobre perecear. Las neuronas se me volverían locas si me quedo todo el día haciendo nada. Me refiero a estas horas mecánicas de despertar, bañarnos, ir al trabajo, desayunar… y de golpe: 7 de la noche.
Y digo esto porque mi año ha sido devorado básicamente por el trabajo. El, es el único culpable de que mis horas y mis días hayan desaparecido. Me echa de aquí cuando ya han cerrado las tiendas, cuando mis amigas están en sus casas, y mis perras muertas de hambre por comida.
Hay que acabar con esa idea obligatoria de rentar en la vida, de la competencia, del que ver que tienes y compararlo con lo que tengo yo, para sentirme bien o mal. Hoy no quiero fincas, mansiones, viajes, cruceros, y sirvientas que me laven las ventanas. Quiero salir temprano de aquí, leer un libro, ir al cine a las 5 de la tarde. Quiero salir con mis amigos, cargar al sabrosintin, y poner en marcha mis planes personales. Quiero volver a las tardes en Bon Profit. Quiero amanecer contigo. Quiero muchas cosas.
Pero ojo, que cuando me refiero a no trabajar, no hablo sobre perecear. Las neuronas se me volverían locas si me quedo todo el día haciendo nada. Me refiero a estas horas mecánicas de despertar, bañarnos, ir al trabajo, desayunar… y de golpe: 7 de la noche.
Goethe dijo que “el propósito de la vida es la vida y no un resultado de la vida”. Estoy en desacuerdo, porque se que hay algo más… y el problema es que nos hemos acostumbrando a trabajar alineados. A trabajar por compromiso y a cumplir obligaciones.
He dicho.

1 comentarios:
Como andas Pris?
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