Enciende melodías en mi cuerpo, una orquesta de violines, la pandereta marcando ritmos, el piccolo, flautín, el fagot ágil o triste ... el contrabajo que pone una nota dramática en el juego.
Este hombre conoce el destino de los sueños, es el director que con su varita me re-conoce y juega todas sus cartas en el momento inminente... en el instante justo con el aroma de todos los vientos.
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