16 de junio de 2008

Sanción a la conciencia

Querido Calamaro:
Hace un tiempo escribí sobre esas canciones que al escucharlas me inmovilizan y me trasladan automáticamente a momentos vividos. Hay varias tuyas que lo consiguen, es por eso que quiero contarte que anoche me acosté con un pensamiento, y hoy me levanté con una de tus letras. Si, tuve una noche surtida y armoniosa.
No sabes la historia, pero por un tiempo transitorio, frágil y fugitivo… mi vida fue diferente a lo que estaba en ese entonces acostumbrada. Y tu canción me lo recuerda hoy.
Me recuerda esos días efímeros, llenos de disimulos para poder estar juntos. Repletos de amaneceres conversando sobre el pasado y el futuro, sencillamente porque escaseábamos de presente.
Escucharte aunque sea en pensamiento, me inmortaliza tu voz, y la de el. No puedo llegar ni a nombrarla, porque sólo eso me transportaría a cualquier camino… excepto el de la realidad.
Resulta paradójico el nombre de tu canción, junto con el recuerdo y lo que resultó de esos días. No estaba en los planes de ninguno de los dos, me pidieron paciencia y pedí perdón. Ello implicó que te dejaran en fragmentos, pero Andrés… si algo quedó claro es que de todo se aprende.
Escucharte hoy temprano, es una sanción a mi conciencia, pues me costó saber que el tiempo sólo cura lo que realmente no importa.

2 comentarios:

Aquaman dijo...

Hace un rato que no te leia, y me sorprendo con esta deliciosa oda a Calamaro. Que intrigas te producen esas canciones, que maneras de percibir los momentos. Tambien a mi, Calamaro me lleva a pensar que vivimos paralelamente a nuestros sentimientos y en dias, hasta en vias contrarias.

Saludos,

Carlo.

Priscila dijo...

Si, hace rato no me comentabas mis posts, y como siempre tan acertado.

Todo cambia, y todo fluye.. y el comprendiendo bien eso ha variado sus cantos y composiciones a medida del paso del tiempo. Lo mejor de todo es que lo que no cambia es la forma en que toca nuestros pensamientos como pocos.

Saludos,
Priscila.